Una de cal y otra de arena. Mientras que en el anterior post conocíamos la mala suerte de una señora que fue pillada 'in fraganti' mientras orinaba en la calle por culpa del Street View de Google, ahora tenemos un caso en el que la policía de Massachusetts resolvió un secuestro gracias a la misma herramienta.
Averiguaron las coordenadas donde se encontraban los secuestradores de una niña de 9 años con la ayuda del rastreo de un móvil. Metieron esas coordenados en Google Maps y echaron un vistazo con el Street View. Al ver un edificio sospechoso, parecido a un motel, lo buscaron en Google e informaron a la policía de Virginia para que fueran a investigarlo. Resultó ser que la niña había sido secuestrada por su propia abuela (se desconocen las causas) y permanecían en ese edificio.